
Sé que la matemática es lo tuyo,
por lo que te escribiré como lo intuyo,
he sido de buenas notas pero tú excelencia
hasta para escribir los números tienes gran decencia.
Es ley que uno más uno es dos
así como a nosotros no nos separaría ni Dios,
sumamos y multiplicamos sonrisas a lo largo
a la vez restamos y dividimos algún momento amargo.
Me costó mucho resolver la ecuación
esa que llevaría a conquistar tu corazón,
pero la aritmética no me falló
y no fue un 7, sino un 10 la nota que relució.
Apliqué a tu cariño un logaritmo
de donde sale tu risa a todo ritmo,
esa que aclara el conjunto zeta
para darme aliento y cumplir cualquier meta
No existe entre tú y yo una raíz natural
imposible calcular perímetro o área espacial,
ni siquiera pí puede ayudar
ni tampoco un cartesiano a nosotros graficar.
Si alguien busca mi dominio lo encontrará
pertenezco al conjunto que piensa en ti, eso verá,
muchos números hay en una matriz
pero solo tú y yo la función del porcentaje cien para ser feliz
En este romance no hay triángulos
Pitágoras no cabe por ninguno de sus ángulos,
porque solo tú eras la incógnita tan perseguida
que deriva mi existencia junto a tu vida
Si buscamos un límite a este sentimiento bonito
seguro que tiende a más infinito,
no es posible medir el universo
ni el diámetro sentimental que va en cada verso
El resultado no se minimiza con el seno
la calculadora da error si presiono el coseno,
tu ternura no posee una tangente
ni una circunferencia que encierre tu calor latente
Eres bellísima elevada a la potencia de cinco mil ochenta
una presencia que va más allá de grados 360,
ya eres doctorada en mate pero tienes un magíster en amor,
para mi alma como tú no habría un resultado mejor

